Tendemos a asociar la animación con los dibujos animados infantiles, pero no tiene por qué ser así. Como medio brinda la oportunidad de tratar temas tan complicados que resultarían impensables en otros medios. Desde el humor con Los simpsons o Family Guy hasta la historia y la represión con Persépolis.
La serie Bojack Horseman con su protagonista homónimo enseña la cara oculta de la fama. Egoístas, complejos, desastrosos y profundamente humanos; así son los protagonistas de esta serie en los que nos vemos reflejados muy a nuestro pesar.
El humor se presenta como remedio a la realidad y aparece en muchas series para adultos, Family Guy no deja a nadie indiferente con su ácido humor que huye de lo políticamente correcto.
Persépolis es una adaptación de una novela gráfica autobiográfica escrita por Marjane Satrapi. La película muestra como la guerra y la represión marcan la vida de Marjane como niña bajo el régimen y como joven en la revolución iraní. Tras su exilio a Europa se siente decepcionada, porque tampoco consigue encajar allí.
Del creador de Bojack Horseman presentan también Long Story Short. Esta comedia sigue la vida de una familia judía a lo largo de los años y nos muestra la evolución de los protagonistas.
Los Simpsons usa la exageración y una familia promedio permiten reflexionar sobre todo tipo de temas: educación, política, trabajo… Es un ejemplo de la capacidad de autocrítica que tienen los estadounidenses, que sorprende a las locutoras de genios de la animación.