Con la llegada del verano, miles de personas cambian la playa por un recinto lleno de escenarios, pulseras, tiendas de campaña y música en directo. Los festivales se han convertido en uno de los planes estrella de la temporada, capaces de reunir durante varios días a asistentes de todas las edades con un mismo objetivo: disfrutar de la música y de una experiencia que va mucho más allá de los conciertos.
España es uno de los países europeos con mayor oferta de festivales y cada año recibe a algunos de los artistas más destacados del panorama nacional e internacional. Figuras como Sabrina Carpenter, Olivia Rodrigo, Dua Lipa, Charli XCX, Imagine Dragons o Rosalía han formado parte en los últimos años de los carteles de algunos de los festivales más importantes, convirtiendo ciudades y municipios en auténticos puntos de encuentro para los amantes de la música.
Los festivales que aún puedes disfrutar
Aunque citas como Monegros Desert Festival, Mad Cool o BBK Live ya forman parte de los recuerdos de este verano, todavía quedan algunos de los eventos más esperados de la temporada.
Dreambeach volverá a reunir a miles de amantes de la música electrónica con una producción espectacular y algunos de los DJs más reconocidos del panorama internacional. Para quienes prefieren el indie y el pop español, Sonorama Ribera continúa siendo una de las grandes referencias, combinando conciertos con el ambiente único que ofrecen las calles de Aranda de Duero.
El reggae también tiene su espacio con Rototom Sunsplash, considerado uno de los festivales más importantes del género en Europa, mientras que Starlite Marbella ofrece una propuesta diferente gracias a su entorno y a una programación que mezcla artistas nacionales e internacionales en un formato más exclusivo.
Si este año llegas tarde… apúntalos para la próxima edición
Cada verano hay festivales que agotan sus entradas meses antes de celebrarse. Es el caso de Monegros Desert Festival, que transforma el desierto de Los Monegros en una gigantesca pista de baile; Primavera Sound, uno de los referentes musicales de Europa y por cuyos escenarios han pasado artistas como Charli XCX, Sabrina Carpenter o LCD Soundsystem; Mad Cool, que edición tras edición reúne a grandes nombres internacionales; o BBK Live, celebrado en plena naturaleza a las afueras de Bilbao.
Más allá de nuestras fronteras, Tomorrowland (Bélgica) vuelve a demostrar por qué es considerado uno de los festivales de música electrónica más espectaculares del mundo gracias a sus impresionantes escenarios y producciones audiovisuales. También destacan Glastonbury, en Reino Unido; Sziget, en Hungría; o Rock Werchter, en Bélgica, citas que cada año atraen a miles de personas de todos los rincones del planeta.
Muchos de estos festivales ponen a la venta sus primeros abonos nada más terminar la edición anterior, por lo que, si alguno está en tu lista de deseos, conviene estar atento.
Los festivales ya no son solo música
Hace unos años bastaba con un escenario, buenos artistas y muchas ganas de bailar. Hoy los festivales se han convertido en auténticas ciudades temporales donde la música comparte protagonismo con otras muchas experiencias.
Las zonas gastronómicas con propuestas de todo el mundo, los mercados de diseño, los espacios para maquillarse con glitter, las actividades deportivas, las áreas de descanso, las atracciones o los grandes montajes audiovisuales forman parte de una oferta que busca que los asistentes disfruten durante todo el día, incluso cuando no hay conciertos.
En muchos casos, acudir a un festival ya no significa únicamente ver a un artista, sino vivir una experiencia completa que combina música, turismo, ocio y convivencia.
El lugar perfecto para descubrir nueva música
Aunque los cabezas de cartel suelen acaparar toda la atención, los festivales también son el escenario perfecto para descubrir nuevos artistas y ampliar la lista de reproducción. Entre escenarios principales y secundarios, el público tiene la oportunidad de asistir a conciertos de grupos y solistas que comienzan a abrirse camino en la industria y que, con el paso del tiempo, pueden convertirse en algunos de los nombres más destacados del panorama musical.
Precisamente esa es una de las grandes ventajas de este tipo de eventos: dejarse sorprender. Muchas veces, el concierto que termina siendo el mejor recuerdo del fin de semana no es el del artista por el que compraste la entrada, sino el de ese grupo o cantante que apenas conocías y que consigue conquistar al público sobre el escenario.
Mucho más que un concierto
Los festivales han evolucionado hasta convertirse en una forma diferente de viajar, descubrir música y compartir experiencias. Ya sea bailando al ritmo de la electrónica en Tomorrowland, disfrutando del indie en Sonorama Ribera, emocionándose con la sensibilidad de Guitarricadelafuente o descubriendo a la próxima gran banda en un escenario secundario, cada evento ofrece una manera distinta de vivir la música.
Porque, al final, los festivales no solo se recuerdan por el cartel o por el artista principal. Se recuerdan por las personas que conoces, las canciones que descubres, los amaneceres después del último concierto y las historias que terminan convirtiéndose en algunos de los mejores recuerdos del verano.